blog diario #11: ¿Cuál es el plan?

Perdóname.

No, en serio, ahora tienes esa canción de Tito el Bambino pegá en la cabeza por mi culpa. Te pido perdón. Es que es imposible ver muchos colores junto a la palabra “plan” y no pensar en esa canción.

Dicho de paso, ¿ya viste las fotos del movimiento artístico que está surgiendo en Yauco? A mí se me ha hecho imposible verlo sin inmediatamente comenzar a cantar “Yo tengo un plan” en mi mente… ¿No te pasó?

Yaucromatic. Whatever Puerto Rico

Hay un rumor corriendo por ahí, de que Tito el Bambino había contactado a Claro antes de lanzar ese gran hit de verano que todos amamos, para decirles que tenía el jingle perfecto para su campaña. O sea, que Tito ya tenía visualizado que iba a venderle la canción a una compañía de celulares, así la canción ayudaría a promocionar el anuncio, y el anuncio le daría promo a la canción. ¡Qué mente brillante! ¡El tipo es un genio!

Se podría decir que Tito, desde un principio…

… tenía un buen plan.

Esto me hizo pensar… (Aquí es donde me voy por la tangente, como siempre). ¿Cuál es nuestro plan?

Tito el Bambino tenía una meta, que era hacer dinero con su canción y que esta sonara en la radio todos los días, y lo logró. Lo logró a través de un plan. (Sí, yo también voy a tener pesadillas con la palabra “plan” después de esto. Perdón de nuevo).

Así que el primer paso según la teoría planística del maestro Tito el Bambino, es tener una meta clara y bien definida. Ya yo fallé, porque las mías por lo general cambian cada cierto tiempo; siento que quiero hacer demasiadas cosas con mi vida…

A veces me siento mal por no tener un plan de vida trazado a la perfección, que cubra desde hoy hasta el día de mi retiro. Yo lo único que sé es que quiero contar historias, sea a través del medio que sea, y cuando me retire, ser un viejo de esos que siempre caminan en Plaza por las mañanas y juegan ajedrez todo el día en las mesitas de Kmart. ¿Eso es mucho pedir?

Eso es lo más que puedo pensar a largo plazo.

A corto plazo, este es mi plan:

Mi plan es terminar bien la maestría, dar lo mejor de mí en el trabajo y ahorrar el dinero suficiente para dar el próximo paso en mi carrera con confianza. No me voy a preocupar demasiado por el futuro lejano, cuando tengo uno cercano con el cual lidiar. Pienso que es un plan lo suficientemente sencillo para adaptarse a cualquier cambio en mis metas a largo plazo. Y como las mías cambian tanto, es el plan perfecto para mí; o al menos eso quiero pensar…

¿Recuerdas cuando hablé sobre enfocarnos solo en lo que tenemos en frente? Ese es mi plan.

¿Cuál es el tuyo?

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